Cirugía Láser
Operación refractiva LASIK, LASEK, PRK

Día de la operación láser, cirugía PRK

Ante todo, es muy importante respetar las indicaciones de nuestro médico e interrumpir el uso de lentes de contacto durante los 7 días anteriores a la cirugía. El día de la operación no podemos utilizar ningún tipo de after-shave, perfume, agua de colonia, maquillaje, ni tampoco aplicar ningún tipo de crema sobre nuestra cara porque esto podría interferir con el funcionamiento del láser. En caso de estar siguiendo una pauta de medicación, no es necesario interrumpirla. Tampoco es necesario acudir a cirugía en ayunas; sin embargo nos recomiendan desayunar de forma ligera.

En mi caso, al tener las córneas delgadas, después de consultar con varios oftalmólogos me recomendaron utilizar la técnica PRK (la más antigua), con el láser excimer de última generación –Amaris.

PRK tiene una alta tasa de éxito, y excelentes resultados a medio/largo plazo. El post-operatorio es más molesto y el paciente tarda más tiempo en recuperar la visión al 100%. Es la técnica de intervención recomendada para personas que realicen deportes de riesgos, ya que en caso de recibir un golpe fuerte en la cabeza, la sutura que nos realizan durante el procedimiento LASIK podría ser problemática. Debido a que con PRK el cirujano no realizará ninguna incisión en la córnea, este procedimiento es mejor para los pacientes con córneas delgadas o dañadas. Recordemos, que en LASIK se realiza una sutura permanente en capas de la córnea más profundas al epitelio corneal.

Al llegar al hospital donde va ha ser intervenido le darán una pastilla tranquilizante muy pequeña (en mi caso fue – diazepam), que debe colocar bajo de la lengua y esperar a que se disuelva lentamente. Antes que la operación comience, nuestro doctor hará varias pruebas, muy similares a las que nos hacen para determinar si podemos operarnos.

vestimenta paciente

Paciente durante una operación

Una vez realizadas todas las pruebas preliminares, justo antes de entrar en la sala de cirugía, nos pondrán una bata, un gorro, y unas bolsas en los pies para cubrir nuestros zapatos. En este momento, también nos pondrán un colirio (gotas de anestesia tópica) en los ojos; y nos indicarán que permanezcamos con los ojos cerrados durante 2 minutos. A continuación, un/a enfermero/a nos acompañará a la sala donde va a tener lugar la intervención. En esta sala verá unas cuantas personas, en mi caso eran 4 o 5 (no esperaba ver a tanto personal sanitario). Nos indicarán que nos tumbemos en una especie de camilla, el láser excimer esta encima de ésta. Nos operarán estando tumbados en la camilla.
Como ya nos han advertido antes, nosotros debemos colaborar y seguir las indicaciones de nuestro doctor en todo momento. La operación es muy sencilla y en mi caso no duro más de 1 o 2 minutos por ojo. Fue tan rápido que al finalizar la intervención le pregunte al doctor asombrado: ¿y ya esta?, ¿esto es todo?. Dadas las importantes repercusiones que tendrá la intervención sobre su vista a lo largo de su vida, uno se esperaría algo más “impactante”. Pero nada, el procedimiento es muy sencillo y durante la intervención no tendrán ninguna molestia, ni sentirán el láser gracias a la anestesia. Mientras esta tumbado en la camilla, primero nos operarán un ojo y a continuación el otro. No los 2 a la vez. Le indicarán que se relaje, y mientras tiene un ojo tapado, miré sin pestañear el láser. Para evitar que parpadeé le pondrán un aparato en el ojo, su colocación no produce ninguna molestia ya que nos encontramos bajo los efectos de la anestesia. Personalmente, ni lo noté.

aparato parpadeo

Instrumento para evitar el parpadeo

El láser es de color verde y estará colocado unos 10 cm sobre su cabeza. Éste brilla de forma intermitente y su forma va oscilando, la mejor definición que se me ocurre es compararlo con una especie de sol de color verde, dentro del cual podemos observar diferentes rayas y formas que irán cambiando. Es decir, primero verá el láser (un circulo redondo bastante grande) de una manera, después el láser dejará de emitir y poco después volverá a ver el láser. Podría decir que es incluso bonito presenciar el color y las formas del láser. Pero tengan en cuenta que mientras vean esto, olerán un olor semejante al que se produce cuando se quema algún pelo (por ejemplo, de las piernas). Al darnos cuenta que este olor procede de la ablación (vaporización) del láser sobre nuestro tejido corneal que se produce cuando la luz del láser impacta sobre nuestros ojos, la situación deja de ser tan agradable. Aunque mirar al láser no produce ningún tipo de discomfort (llevamos anestesia), el olor podría preocuparle un poco. Pero tenga paciencia, con el nuevo láser Amaris (el que utilizaron conmigo), no tardarán ni 2 minutos por ojo; todo pasará volando. Durante la intervención los ojos llorarán bastante, pero no hay que preocuparse, es habitual.

láser schwind amaris

Láser Schwind Amaris

Al finalizar la intervención, automáticamente notará que su visión ha mejorado. Aunque, en mi caso, ya que se trata de una intervención PRK tendremos problemas para enfocar y visión borrosa durante los primeros días. Notará que ve mejor por la mañana, y a medida que pasa el día, ira notando la vista cansada y probablemente necesitará cerrar los ojos y descansar la vista para aliviar las molestias.
Concluida la operación, tome precauciones, no podrá conducir para volver a casa, necesitará que alguien lo/a acompañe aunque tenga pensado utilizar transporte público. Personalmente, el día que me operaron hacía algo de sol, nada excesivo, era marzo, pero me costaba mucho permanecer con los ojos abiertos a plena luz del día. Esto me sorprendió, ya que dentro del hospital veía, y no tenía ningún problema. Pero al salir a la calle, el sol me deslumbraba mucho, veía un gran resplandor amarillo o dorado y los ojos me lloraban incluso llevando las gafas de sol que te proporciona el doctor al acabar la operación. Por tanto, permanecí con los ojos cerrados hasta llegar a casa.

Dentro de mi domicilio no tenía ningún problema para mantener los ojos abiertos. El doctor me aconsejo echarme una siesta para que descansase la vista, pese a no tener la intención inicial de seguir su consejo al pasar un tiempo frente a la pantalla del ordenador y notar que me costaba enfocar, es decir, por ejemplo, al intentar leer las noticias veía las letras borrosas; y era molesto intentar forzar la vista para ver en condiciones. Decidí seguir sus consejos e irme a dormir un rato.

Hasta este punto aún no había notado ningún dolor. Únicamente, como he mencionado, una gran molestia al estar a plena luz del sol con los ojos abiertos. Esa noche, también era muy molesto mirar la luz que emitían farolas o bombillas de alta intensidad. Veía ese haz tan grande que vemos al mirar una luz cuando aún somos miopes y no llevamos gafas o lentes de contacto, aún más grande y también producía molestias, aunque esto no era nada comparado con la incomodidad de la luz del sol a pleno día.