Cirugía Láser
Operación refractiva LASIK, LASEK, PRK

El láser excimer

La cirugía láser ocular (LASIK, LASEK y PRK) para corregir la miopía, astigmatismo e hipermetropía  se llevan a cabo mediante la utilización de un láser excimer que emite ondas de luz (ultravioleta) de corto alcance sobre la superficie del estromal corneal. El láser cambia la forma de la córnea central anterior de manera permenente, mediante la ablación láser (vaporización) de una pequeña cantidad de tejido del estroma corneal. De esta manera el cirujano altera el poder refractivo de la córnea del paciente. Actualmente, el láser de última generación y el instrumento oftalmalógico de mayor valor intrínseco es el láser Schwind Amaris.

laser schwind amaris

Láser Schwind Amaris

¿ Cómo funciona el láser excimer ?

El láser excimer emite un rayo de luz ultravioleta de una longitud de onda especifica (normalmente de 193 nanometros) para eliminar el tejido de la córnea de manera precisa (vaporizándolo, mediante la ablación láser). Cuando la superficie de la córnea se reforma de manera correcta, permite que los rayos de luz se concentren adecuadamente dentro de la retina para obtener una visión eficaz.

La ablación del estroma corneal con el láser excimer provoca que la forma de la cornea se vuelva más ovalada después de practicar la cirugía. La córnea adoptará en mayor grado esta forma ovalada, especialmente, posterior a la cirugía LASIK y cuanto más alta sea la graduación del paciente antes de la operación.

A la hora de realizar una comparativa entre distintos modelos del láser excimer, otra característica a tener en cuenta es que los láseres más recientes utilizan puntos de emisión de luz más pequeños. El estroma corneal podrá ser tratado de manera más precisa cuanto más pequeño sea el punto de emisión de luz del láser. Por ejemplo, el punto de emisión de luz del nuevo láser excimer Amaris tiene un tamaño de 0,54 mm comparado con los 0,80 mm del antiguo Schwind Esiris.

Avances del Láser excimer

Durante los últimos 15-20 años, el láser excimer ha evolucionado para convertirse en un instrumento increíblemente sofisticado. El láser excimer de primera generación empleaba rayos láser “amplios” con zonas ópticas pequeñas, y únicamente era capaz de corregir la miopía. El láser de segunda generación fue capaz de realizar cirugías para corregir tanto la miopía como la hipermetropía. Algunos láseres de segunda generación también incorporaban un rastreador del movimiento del ojo (aunque no tan desarrollados como los actuales). El láser de tercera y cuarta generación permitieron realizar intervenciones más personalizadas para pacientes con córneas más sensibles. Actualmente, la marca Schwind, domina el mercado del láser excimer. Primero fue con el láser Esiris de quinta generación, y actualmente con el nuevo láser Amaris, de última generación, el cual analiza el ojo en 5 dimensiones, dispone de un rastreador de los movimientos del ojo de alta velocidad, entre otras innovaciones.

Actualmente existe una amplia variedad de láseres excimer para realizar cirugía refractiva. Desde su introducción durante los años ochenta los avances más importantes en relación a tecnología láser han sido los siguientes:
*Láseres excimer más rápidos (velocidad a la que se realiza la ablación láser (vaporización del tejido).
*Herramientas avanzadas e inteligentes de rastreo y seguimiento ocular.
*La habilidad para reducir daño colateral al tejido de la córnea.

vestimenta paciente

Paciente durante la operación

El ritmo de repetición del láser determina el número de pulsaciones que se aplican sobre la córnea por segundo y esta frecuencia se expresa en Hertzs (Hz). Por tanto, un láser excimer que sea capaz de emitir más ondas de luz por segundo será capaz de vaporizar (mediante la ablación láser) más tejido del estroma corneal en un período de tiempo específico, y consecuentemente esto resultará en una cirugía más rápida. La velocidad de los láseres excimer existentes varía entre 15 y 500 Hz, la velocidad de los láseres más recientes (capaces de alcanzar una velocidad de 500 Hz) es más alta que la de los más antiguos. En la práctica, un láser nuevo (como el Amaris) permite vaporizar 6.5 mm del estroma en menos de 4 segundos, en comparación con los láseres antiguos que tardaban entre 7-10 segundos.

Paralelamente, los sistemas de seguimiento del ojo durante la cirugía también han mejorado. Permitiendo realizar una operación más precisa y segura. La velocidad a la cual estos instrumentos captan los movimientos del ojo también ha ido aumentando progresivamente.

Otra consideración a tener en cuenta en relación a la tecnología láser es la reducción del daño termal a la córnea.Durante la cirugía, el ritmo de repetición más elevado del nuevo láser de alta velocidad implica periodos más breves entre las ondas de luz que emite el láser sobre la misma parte del estroma corneal. Lo cual podría incrementar el calor en la córnea demasiado y provocar daño termal. Para ello, el láser Schwind Amaris utiliza un control termal inteligente para reducir el calentamiento de la córnea de manera significativa. El láser garantiza que el área alrededor la cual se aplica el láser esta tapada durante un tiempo, para permitir que la córnea se enfríe.